julio 2

Ensoñar tu otro yo

Chamanismo, Ensoñar, Recapitulación

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Reconocer las emociones que nos causan preocupación, angustia o malestar es una oportunidad para recuperar nuestra energía del pasado.

Sea lo que sea que te moleste, has vivido ese mismo sentimiento en alguna otra ocasión de tu vida.

Por ejemplo, si yo me siento excluida de un grupo, si han tomado alguna decisión sin contar conmigo, me siento mal.

Reconozco mis sentimientos: dolor, rabia, tristeza, lo que sea.

Observo mi cuerpo: tenso los hombros, mi respiración es más cortita y mi diálogo interno me martillea con lo mismo todo el tiempo.

Ser conscientes

El hecho de ser consciente de la emoción o sentimiento puede traer el recuerdo de otro evento donde sentiste lo mismo.

De hecho, si practicas los pases energéticos y recapitulas de forma habitual es más fácil que esto suceda solo con intentarlo.

El mismo ejemplo del grupo del que me siento excluida me lleva a una escena de mi niñez y a sus a sentimientos:

Por no sé qué motivo no puedo ir con mis primos, es una decisión que han tomado mis tíos, parece ser que me hacía mucha ilusión ir con ellos, era algo que deseaba mucho, pero, ahora no recuerdo por qué, no puedo ir con ellos.

Eso me crea un fuerte sentimiento de frustración, siento que no cuentan conmigo, que me ignoran, que no me necesitan, que me excluyen.

Siento lo mismo, o muy parecido a lo que siento hoy, cuarenta años después.

Deseo cortar con ellos para siempre, incluso puede ser que de pequeña hiciera una promesa:

“Nunca más van a ser mis amigos” enunciados lapidarios que fijan nuestro punto de encaje.

“Nunca les perdonaré”.

Exactamente lo mismo que siento hoy.

El punto de encaje vuelve a la misma posición de hace cuarenta años.

Mover el punto de encaje

Mover el punto de encaje es una gran oportunidad, pero esa posición no nos interesa, porque nos trae infelicidad y gasto de energía.

Debemos pues mover nuestra percepción (punto de encaje) y cambiarlo a otra posición que nos haga sentir bien.

¿Cómo hacer esto?

En realidad podría ser muy fácil: porque… “primero sale el ego, pero luego las cosa se calman”.

En el caso de adultos lo mejor sería preguntar a las personas que crees que te han excluido, directamente hablar, la mayoría de veces son malos entendidos.

Algo tan fácil y sencillo bloquea a algunas personas que pueden vivir toda la vida en conflicto.

Los pases energéticos mueven el punto de encaje, lo mismo que la recapitulación.

Lo digo muchas veces: Los movimientos no son ejercicios físicos ni posturas corporales, son verdaderos intentos de alcanzar el estado óptimo del ser.

La importancia personal es nuestro mayor enemigo. Piénsalo, aquello que nos debilita es sentirnos ofendidos por los hechos y malhechos de nuestros semejantes.

Nuestra importancia personal requiere que pasemos la mayor parte de nuestras vidas ofendidos por alguien.

Si estás sufriendo por “lo que te han hecho” o “crees que te han hecho algo”, recuerda que nadie le hace nada a nadie, y menos a un guerrero o a una guerrera.

Pero aunque sabes esto, estás sufriendo, te sigue molestando: tu diálogo interno te recuerda una y otra vez que no han contado contigo, que no te necesitan, que van a hacer algo importante sin contar contigo.

Ensoñar tu otro yo

Es el momento de tomar acción: ensoñar tu otro yo, dar una respuesta diferente al conflicto.

Dejar de ser tú, el o la que ya conoces, el que se enfada, el que responde mal, el que podría montar “un pollo” como respuesta, el que puede hacer una promesa lapidaria.

Practica pases energéticos, concéntrate en tu cuerpo en movimiento, en tu respiración, cualquier pase te servirá. MUEVETE Y RESPIRA.

Con un poco más de energía vas a poder concentrarte en tu recapitulación.

Vas a viajar al pasado, vas a ver a tus primos, a tus tíos.

Vas a reconocer tu diálogo interno de entonces, y tus sentimientos.

Respiras: inspiras la energía que dejaste ahí, expiras la energía que dejaron otros en tu campo energético. Expiras tus sentimientos de rabia, frustración…

Y te libras de “las malas interpretaciones”. Te pones en el lugar del otro. Empatizas.

Vas a abrazar a la niña pequeña que pensó que “su familia” no la quería.

¿Como abrazarla? Te recomiendo que practiques la llave del afecto con el intento de abrazar a tu niña herida.

Después de todo esto que te puede llevar 30 minutos, vamos a ver como te sientes.

Quizá tu punto de encaje se ha movido ligeramente y puedes ocuparte de otras cosas, algo que te guste y te ayuda a que tu mente esté concentrada, tu diálogo interno disminuye porque estás concentrada en otra cosa.

Ocuparse de otros y olvidarte de ti puede ayudarte. Tus plantas, preparar la comida, una buena lectura, cuidar de alguien…

Puedes darte un paseo y caminar andando algo rápido, andar despierta los recuerdos, era algo que solían hacer a menudo los brujos de la tradición tolteca, caminaban kilómetros, mi consejo es que si te sientes “abatida” camines rápido un mínimo de 40 minutos.

Posiblemente en el paseo vendrá a ti algún que otro recuerdo, recapitúlalo, anótalo en tu cuaderno de navegación para recapitularlo en cuanto tengas tiempo.

Puedes volver a practicar pases. O puedes elegir quedarte en tu «pobrecito yo».

La respiración

Puedes estar en shock y no tienes fuerzas ni para moverte. Pero puedes respirar.

Cuenta hasta cinco inspirando lenta y profundamente y exhala de la misma manera.

Y así todo el tiempo que puedas.

La conciencia en nuestra respiración y permitir que llegue más oxígeno a nuestras células va a calmar nuestras emociones.

En algún momento un diálogo interno nuevo aparecerá, una nueva interpretación, una nueva comprensión:

Tus tios no podían llevarte contigo, no es que te rechazaran, lo interpretaste mal, no podían llevarte con ellos, no había espacio en el coche, tus padres no iban a poder llevarte o recogerte, lo que fuera...pero nada tenía que ver con lo que tu sentiste: que no te querían.

Te perdonas a ti misma por haber juzgado a tus primos y tíos, quizá por mucho tiempo, quizá ahi empezaste a separate de ellos, les hiciste “la cruz y raya”. Ahí decidíste que ellos no eran buenos para tí y no quieres saber nada más…De pequeños podemos hacer promesas que duran toda la vida.

Igualmente les perdonas.

En la escena del presente deja de preocuparte el echo y te sientes en calma y confianza para preguntar a tus compañeras de trabajo si han tomado una decisión que tu desconoces, sin contar contigo.

Tienes la valentía de preguntar, sin miedo, mirando a los ojos, porque no lo haces para echarles bronca y romper la relación para siempre. Lo haces porque quieres saber la verdad, quieres saber si fue una nueva mala interpretación de tu diálogo interno.

Evitaríamos mucho sufrimiento si expresáramos lo que sentimos, hablando se entiende la gente, dicen…

¿Por qué no lo hacemos?

Puedes comunicarles cómo te sientes, te expresas desde el corazón, desde el afecto, porque nadie te ha hecho nada.

Una respuesta muy diferente a la habitual: estar enfadada.

Ensueñas tu otro yo, no el de siempre, el enojado, el herido.

Ese te quita energía.

Puede que lo consigas, o no.

El mundo de los hechiceros

“El mundo de los hechiceros es un ensueño, un mito, pero es tan real como el mundo de todos los días. Para percibir y funcionar en el mundo de los hechiceros, debemos quitarnos la máscara de todos los días que se nos ha pegado en la cara desde el día en que nacimos y ponernos la segunda máscara, la máscara que nos permite vernos a nosotros mismos y a nuestro entorno por lo que realmente somos: eventos asombrosos que florecen en la existencia transitoria que una vez y nunca más se repetirán.” “Tienes que fabricar esa máscara tú mismo. Al ensoñar tu otro yo.” – Florinda Donner-Grau.

La impecabilidad

-Volvamos a mi vieja pregunta, don Juan. ¿Qué es la impecabilidad?
-Sí, volvemos a tu vieja pregunta y por supuesto volvemos a mi vieja respuesta: “La impecabilidad es hacer lo mejor que puedas en lo que fuese.”
-Pero, don Juan, yo me refiero a que siempre tengo la impresión de estar haciendo lo mejor que puedo, cuando por lo visto no lo hago.
-No es tan complicado como lo haces parecer. La clave de todos estos asuntos de impecabilidad es el sentido de tener o no tener tiempo. Por regla general, cuando te sientes y actúas como un ser inmortal que tiene todo el tiempo del mundo, no eres impecable; en esos momentos debes volverte, mirar alrededor tuyo, y entonces te darás cuenta de que tu sentimiento de tener tiempo es una idiotez. ¡No hay sobrevivientes en esta tierra!”

¿Queda claro?

Tenemos que buscar la impecabilidad de nuestros actos…somos seres que vamos a morir…pero no basta con pensarlo o imaginarlo, necesitmos energía para tomar este tipo de decisiones.

Vamos a estar hablando de la impecabilidad en el próximo seminario online de la escuela de Pases Energéticos: La impecabilidad en la vida diaria.

Pero no solo vamos a hablar: vamos a tomar acción, practicando pases energéticos y recapitulando.

Recapitulación guiada

Entonces, de emociones que nos causan malestar podemos aprender, la próxima vez será diferente.

En el artículo de la semana pasado te decía lo que Taisha Abelar: recapitula y todo se solucionará.

Para ayudarte he credao un nuevo curso, ahora mismo abierto, donde irás encontrando recapitulaciones guiadas.

Haz clic en a imagen para acceder. Si la pones en práctica y te apetece me comentas.

 

Y como no, te recomiendo practicar unos pases, aunque sean un par, eso sí, practícalos varias veces:

Escucha el podcast

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¡Gracias!

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Autora de la entrada 

Pilar Soro

Fundadora de Pasesenergeticos.com Instructora de Being Energy® Ayudo a las personas a alcanzar un estado físico y anímico óptimo.

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